Greenwashing ¿cómo identificar?

artículo escrito por Clara Planas – Producto & Comunicación

En los últimos años, la palabra sosteniblidad ha adquirido gran relevancia a nivel mundial. Ser transparente y respectuoso con el medio ambiente está siendo cada vez más una preocupación creciente entorno a las marcas, sobretodo, del sector textil.

El consumidor está exigiendo un cambio, y en este momento de transición, las marcas se les recae encima una gran responsabilidad. O introducen la sosteniblidad en su modelo de negocio o como hemos podido comprobar, según Deloitte, pierden cuota de mercado. Cada vez más, la sociedad está más concienciada a la hora de ejercer un consumo responsable y amable con su entorno, por eso, la demanda de productos eco-friendly no ha parado de crecer en este último periodo. Reflejando así, una clara preocupación por la crisis climática y por los impactos medioambientales y sociales.

Imagen: Harta

La verdad es que, aunque este incremento este siendo positivo ya que muchas empresas estan naciendo para revolucionar lo establecido y quieran comprometerse con el impacto de sus decisiones desde su inicio, muchas otras, sin embargo, utilizan esta oportunidad como estrategia de venta para aparentar ser verdes.

Así nace el greenwashing: presentar sus productos, o ellas mismas, como respectuosos con el entorno sin que lo sean de verdad. Muchas compañías han optado por esta práctica no muy ética para sacar una oportunidad a su favor, por el simple hecho de vender más o por lo menos, no ser penalizados por un público exigente que demanda requisitos sostenibles.

Afortunadamente, hablando sobretodo del sector textil, esta práctica engañosa está llegando a su fin por el aumento de herramientas que garantizan que los mensajes transmitidos por las marcas son fiables, y a su vez, que los consumidores tengan más mecanismos a su alcance para contrastar la información que se les cuenta.

Fuente: Bof

¿Pero, nosotros como consumidores cómo podemos controlar esta situación y evitar caer en él?

Según Interbrand, las marcas opuestas al greenwashing apuestan y están comprometidas con la “Radical Honesty”. Ser totalmente transparentes y honestos con ellas mismas y, por encima de todo, con sus consumidores. Esta honestidad les ayuda a tomar el control de sus cadenas de suministro y hacerlas más responsables para transformar sus productos en valor y poder llevar y garantizar esta transparencia a consumidor final.

Marcas de moda española como Thinking Mu, Ecoalf o Flamingos Life ya han implementado, por ejemplo, la herramienta BCOME para compartir y proporcionar información transparente de la trazabilidad de sus productos a consumidor final. Los millennials son mucho menos fieles que las generaciones anteriores en sus hábitos de consumo. El 86% dice que dejaría de comprar una marca después de una mala experiencia o de haberse sentido engañado.

Es un hecho. La sosteniblidad empieza por datos. Datos que te proporcionan veracidad, fiabilidad y confianza. Donde, gracias a esos, se crea el valor que los consumidores necesitan para sentirse en cuenta por la marca.Sentir que no haya falta de pruebas, rincones ocultos y poder acabar leyendo las etiquetas de las prendas y conocer y aprender más: ¿Cuál es el impacto de la huella de carbono?, ¿cuántas personas hay detrás? o ¿cuántos KM ha recorrido?

La presión de los consumidores está dando sus frutos y está dando una oportunidad a las marcas para posicionarse como agentes de cambio. Por que es cierto que nunca podremos ser 100% sostenibles pero si que podremos llegar a ser unos sostenibles imperfectos.

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